El espionaje industrial debe ser combatido implementando sistemas de comunicaciones seguras | Imagen: CafeCredit

Sistemas de comunicaciones seguras para combatir el espionaje industrial | Imagen: www.cafecredit.com

A pesar de que la privacidad es uno de los puntos esenciales recogidos en la Declaración Universal de los Derechos Humanos, se está viendo amenazada por el contexto económico-social en el que vivimos.

La creciente conectividad que ofrece el desarrollo tecnológico hace que sea relativamente sencillo acceder a información confidencial de personas y entidades públicas y privadas cuando no se aplican las medidas necesarias para protegernos de su robo o control de terceros. Además, el surgimiento de un nuevo terrorismo ha puesto sobre la mesa el debate sobre qué debe prevalecer: la privacidad o la seguridad nacional. Y, lo cierto es, que los gobiernos de las principales potencias mundiales están ejerciendo un control cada vez más exhaustivo de las comunicaciones de los ciudadanos con la excusa, precisamente, de la seguridad, pero en ocasiones también con otros fines oscuros. Sin embargo, ambos conceptos, seguridad y privacidad, pueden y deben ir de la mano.

Esta situación, además, puede verse agravada por la llegada del nuevo inquilino de la Casa Blanca, que ha dejado clara su voluntad de estrechar el control sobre las comunicaciones digitales, algo que afecta a los individuos a nivel personal, pero también a aquellas empresas que no están bien protegidas con soluciones de comunicaciones seguras que hagan frente a violaciones de su confidencialidad.

Espionaje industrial

Y esto no es algo nuevo. En plena Guerra Fría, la comunidad UKUSA, formada por el Reino Unido, Estados Unidos, Canadá, Australia y Nueva Zelanda, puso en marcha el programa Echelon, una de las mayores redes de espionaje. En un principio, se puso en marcha para controlar a la Unión Soviética y sus aliados, aunque su utilidad fue mucho más allá: además de utilizarla para luchar contra el terrorismo o el narcotráfico, a lo largo de su historia se ha utilizado para llevar a cabo prácticas de espionaje industrial que han beneficiado a los países de UKUSA.

Estas prácticas se traducen en pérdidas de contratos millonarios en beneficio de empresas estadounidenses. En 1994, Thompson-CSF perdió un contrato de 1300 millones de dólares, adjudicado finalmente a la compañía estadounidense Raytheon. Las filtraciones realizadas a través de la red Echelon habrían resultado claves para hacerse con el contrato. Otro ejemplo de ese mismo año es el concurso ganado por Boeing y McDonnell Douglas, beneficiados por la intercepción de las negociaciones entre Airbus y Arabia Saudí.

Recientemente, la nueva Ley Europea de Protección de Datos, aprobada en abril de este año, plantea un nuevo escenario ante los ciberataques y obliga a aquellas empresas que los sufran a notificarlo en un plazo de 72 horas. De esta forma, los fallos de seguridad no se pueden ocultar, por lo que además del contratiempo que supone para una compañía sufrir una fuga de información, está el daño a la imagen y a la confianza que sus usuarios, clientes y proveedores depositan en ella.

Comunicaciones seguras para prevenir el espionaje industrial

Ante todo este nuevo panorama, en el que todas las empresas tienen un riesgo real de sufrir ciberataques, las empresas deben protegerse firmemente, implementando soluciones de comunicaciones seguras, de manera que tanto sus comunicaciones internas como externas vayan cifradas.

Recientemente, servicios de mensajería como WhatsApp han incluido el cifrado entre sus funcionalidades, pero con manifiestas vulnerabilidades, especialmente para comunicaciones de ámbito empresarial, que hacen que no sea una opción segura para la transmisión de información empresarial, mucho menos por el contexto descrito con anterioridad.

Enigmedia Secure Communications cuenta con la solución ideal para securizar todas las comunicaciones de cualquier empresa que maneje información sensible y confidencial, todo ello en una única app multidispositivo. Permite realizar llamadas, videollamadas y enviar mensajes con la garantía de que nadie puede espiar dichas comunicaciones. Además, permite establecer dichas comunicaciones con cualquiera de los contactos del usuario, a través de su Modo Invitado, que permite al usuario realizar llamadas seguras a contactos que no son del sistema sin que suponga gasto alguno.

Es, en definitiva, una solución necesaria para aquellas empresas que manejen información sensible y confidencial, ya que las protege del espionaje industrial de otras organizaciones, manteniendo así seguros sus datos, sistemas de información y reputación.