Los papeles de Panamá: los periodistas detrás del caso.Investigación global.

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La investigación, conocida internacionalmente como ‘The Panama Papers’, es la mayor filtración de datos de la historia. Para hacernos una idea, el caso de los papeles de Panamá supone una filtración de una cantidad 150 veces mayor que la filtración de WikiLeaks.

El caso de los papeles de Panamá, que salió a la luz el pasado 3 de abril de 2016, se compone de más de 11,5 millones de documentos que recogen datos de miles de personas y empresas que hacen uso de las condiciones ventajosas que ofrecen los paraísos fiscales para ocultar su patrimonio.

Los 2,6TB de archivos conseguidos a través de un ataque informático a los servidores de correo de un bufete de abogados panameño, fueron entregados al diario alemán Süddeutsche Zeitung de forma anónima por el autor del ataque. Con el fin de protegerse, estableció contacto con uno de los periodistas del medio, Bastian Obermayer, poniendo la condición de que las comunicaciones que tuvieran fuesen siempre a través de canales encriptados y nunca en persona.

Esta filtración saca a la luz millones de documentos almacenados en los servidores de Mossack Fonseca, una de las mayores empresas del mundo relacionada con sociedades offshore. Una sociedad offshore es una empresa registrada en un país en el que no realiza ninguna actividad económica y, aunque el hecho de tener una sociedad offshore no es ilegal por sí mismo, sí que constituye un delito utilizar dicha sociedad con fines ilícitos como evasión de impuestos o blanqueo de dinero proveniente de actividades delictivas.

El ICIJ, responsable de investigar los papeles de Panamá

Existe, desde 1997, un Consorcio Internacional de Periodistas, ICIJ por su acrónimo en inglés, que tiene como misión sacar a la luz abusos de poder, delitos internacionales y casos de corrupción, como el de los papeles de Panamá. Más de 370 periodistas de un centenar de medios de comunicación de 76 países participaron en el análisis de los Panama papers. El diario alemán Süddeutsche Zeitung, tras recibir los datos y ver la magnitud del caso, trabajó junto al ICIJ para investigar a fondo los documentos recibidos y sacarlos a la luz, junto a otros medios de comunicación, el pasado domingo.

Marina Mayer, vicedirectora de ICIJ, habló en una entrevista para la CNN acerca de la titánica tarea que supuso el trabajo de organización y limpieza de la información, que se llevó a cabo a lo largo de más de un año. Durante ese tiempo y, para evitar filtraciones antes de tiempo, los periodistas pudieron acceder a los ‘Panama Papers’ mediante plataformas encriptadas que facilitaron el acceso a 40 años de intensa actividad offshore en forma de correos electrónicos, contratos, memorandos y registros, entre otros documentos.

La importancia de cifrar nuestras comunicaciones

Ya hemos hablado en otras ocasiones acerca de la importancia de proteger nuestra información privada para evitar que terceros puedan acceder al contenido de las mismas. Los miembros del ICIJ, responsables de la investigación de los papeles de Panamá, siendo muy conscientes de la importancia de los datos que tenían entre manos, distribuyeron los archivos y sus réplicas por diversos discos duros y cifraron la información utilizando el software de código abierto VeraCrypt con el objetivo de evitar que personas ajenas al consorcio pudiesen acceder al contenido de los mismos.

Aunque no tengamos nada que esconder, nuestra privacidad sigue siendo uno de los activos más valiosos que tenemos, y debemos protegerlo. Los periodistas que han trabajado en el caso ‘Panama Papers’ son muy conscientes de ello, y para evitar que sus comunicaciones o sus datos cayesen en las manos equivocadas, utilizaron sistemas de cifrado para, encriptando todas las comunicaciones, mitigar la fragilidad de los sistemas de comunicación que el resto utilizamos todos los días. Al comienzo de la investigación, la posibilidad de utilizar comunicaciones cifradas para ponerse en contacto con la fuente de la filtración, supuso más que una cuestión de seguridad. Llegó a ser tan vital que, encriptar sus comunicaciones marcó la diferencia a la hora de proteger la propia vida de su fuente.